Los mentendés y los mexplico

por Ernesto Palner

Teniendo ya casi completada mi ficha de ingreso al club de fans de la misantropía, y sabiendo de antemano lo ingrato, inhumano, y subjetivo que es clasificar a las personas en casilleros estancos, de todas formas me lanzo a la aventura para tratar de ordenar mi mente, dejar claro mi punto de vista, y por aquello de querer saber con los bueyes que uno ara.

Los mentendés, están convencidos que las personas que los rodean, tuvieron la desgracia de nacer con muy poco entendimiento, por lo cual, están ellos para revelarles desde la más simple duda, como por ejemplo decirles donde para el colectivo 60, hasta los más intrincados enigmas que sus mentes iluminadas les podrían aclarar. Por tal motivo, cuando terminan su discurso, rematan sus oraciones con un:

-¿Me entendés?

O depende de la dureza que consideran en su interlocutor, utilizan al comienzo de su discurso, nuevas variantes del mentendés, como la siguiente:

-A ver… -y se quedan unos segundos pensando. Que sería lo mismo que decir:

-¿Cómo le explico a este salame?

Y así van por la vida tratando de iluminar con su presunta sabiduría, a todo aquel que lo rodea.

Los mexplico, piensan que si su interlocutor no comprende lo que tratan de decirle, ó entiende algo distinto, es que ellos se están expresando mal ó en términos incomprensibles para el susodicho escucha. Por lo cual, cuando terminan su respuesta ó explicación del tenor que sea, suelen preguntar:

-¿Me explico?

Cuando consideran difícil la oración, también tienen una variante para el comienzo de la misma:

-¿Cómo puedo explicarme?

Esta diferencia que a priori parecería muy sutil, me es suficiente motivo para ubicar a las personas en un casillero ú otro de mi preferencia. Y no lo hago caprichosamente, ni con una reflexión alocada, es una observación de años, un trabajo de campo de mucho tiempo, diría un antropólogo amigo.

Observe el lector que quisiera hacer una prueba empírica, con las personas que tiene a su alrededor, en el trabajo, en el estudio, en la calle, ó en cualquier situación no del tipo familiar, que vendría cargada de una empatía entendible.

Pertenecer al grupo de mentendés, implica llevarse puesto ó avasallar a todo aquel que no lo comprenda, convencidos ellos de sus verdades.

El grupo de los mexplico, reflexionan ante lo que la gente les dice, aprenden de los buenos gestos ó pareceres del otro, y se avergüenzan pero aprenden también, de sus propios errores.

Los mentendés escuchan para responder.

Los mexplico escuchan para entender.

El mentendés es descalificador.

El mexplico inclusivo.

Lo que no me explico, y ojalá alguien me explique, es cómo cada día hay más mentendés, y menos mexplico.

A ver….

¿Me explico?

 

                                                                                     Ernesto Palner

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Si bien este espacio es para poder sacar algunas ideas, acomodar alguna neurona, y tratar de despegar un poquito de la realidad que generalmente me empuja contra el suelo… tu opinión ó comentario siempre será muy bien recibido.

Muchas gracias por el tiempo que empleaste llegando hasta acá, espero haberte dejado algún sentimiento, una idea, ó algo a cambio.

Salute!

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